Ansiedad

Los trastornos de ansiedad son los de mayor prevalencia en la población

La ansiedad es parte natural del ser humano y permite a las personas prepararse ante una situación de riesgo o peligro. Dicho aviso puede ser disfuncional si no existe tal peligro y aún así se provoca una respuesta fisiológica, cognitiva y motora que lleva un importante gasto de esfuerzo y energía.

A nivel cognitivo las respuestas de ansiedad pueden ser: miedo, pánico, alarma, inquietud, preocupación, aprensión ansiosa, ideas obsesivas, intrusiones, etc.

A nivel fisiológico pueden incluir sudoración, dilatación pupilar, náuseas, vómitos, nudo en el estómago, temblor, palidez facial, tensión, taquicardia, aumento de la tensión arterial, disminución de la salivación o aumento del ritmo respiratorio.

A nivel motor respuestas corporales en la cara y el cuerpo que aluden a evitación o escape.

Cada persona tiene manifestaciones e intensidades diferentes:

Mutismo selectivo- Fracaso constante para hablar en situaciones específicas

Fobia específica- Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación

Fobia social- Miedo o ansiedad intensa en una o mas situaciones sociales en las que la persona está expuesta al posible examen por parte de otros.

Ataque de pánico- Aparición súbita (minutos) de miedo o malestar intenso con determinados síntomas.

Agorafobia- Miedo o ansiedad intenso en situaciones: transporte público, estar en espacios abiertos, estar en espacios cerrados, hacer cola, estar en medio de una multitud, estar fuera de casa solo.

Dependiendo de la gravedad de la sintomatología se necesita un tratamiento mas o menos largo y variado.

En los casos leves se puede hacer una intervención específica sobre la preocupación aprendiendo como se genera, como se retroalimenta, poner nombre a sensaciones y trabajando en la aceptación dejando de sentirse como algo peligroso y displacentero, con mindfulness. También se puede hacer entrenamiento en solución de problemas centrado en el problema o en la emoción y exposición en imaginación.

En casos mas complejos algunos tratamientos pueden incluir: buscar el origen de la ansiedad, educación sobre la ansiedad, exposición en vivo a las sensaciones, modificación de las creencias erróneas, eliminación de expectativas negativas, cambio de la atención centrada en los síntomas físicos, entrenamiento en relajación y respiración, entrenamiento en habilidades sociales, organización del tiempo, resolución de problemas etc.